Poemas de Carmen Carrasco

MELILLA, MI SUEÑO DE COLORES

Anoche yo tuve un sueño. ¡Qué bello sueño mi sueño!.
En una noche estrellada, misteriosa,
mi fantasía voló por las regiones oníricas
tejiendo bellos ensueños,
bellos deseos para ti, Melilla,
la ciudad de mis anhelos.

Fantasías de colores mi mente soñó:
Verde mar como tu mar.
Azul de tu hermoso cielo.
Amarillo como el sol que te alumbra cada día.
Rojo como el rugido del trueno
del antiguo Caminante,
que un día trazó tu sendero.
Verde intenso de tus pinos.
Policromía de tu flor …
Mil sueños. Mil deseos en color
salidos de una mente desbocada
que por mi amor hacia ti, MELILLA,
su fantasía liberó en una noche estrellada.

Soñé …
verde mar.
Vi como tus bellas aguas
se extendían infinitas y serenas
buscando orillas lejanas
donde nuestros pescadores,
libres de vetos y trabas, al fin,
llenaban de buena pesca
redes, barcas y gabarras.

Soñé …
azules intensos
como tu maravilloso cielo
poblado de aves cantarinas,
de nubes de terciopelo,
de aire puro y transparente
y de luces diamantinas de los miles de luceros
que en la noche te iluminan.

Soñé …
en tonos amarillos
del sol áureo que te baña y te acaricia,
alumbrando con sus rayos
tu cielo, tu mar, tus playas, tu gente.
Bellos días luminosos,
sin sombras que amenazaran
la diáfana claridad
que asoma por las mañanas.

Soñé…
verde pinar.
Contemplé tus viejos pinos polvorientos,
cómo crecían y crecían
hasta elevarse hacia el cielo.
Verdes, frondosos, esbeltos, cuajados de ricas piñas.
Dando sombra, dando fresco.
¡Qué hermosura de pinar reverdecido
al dejar de ser tan viejo!.

Soñé …
en rojos de fuego.
En el tronar del cañón Caminante
que, en mi loca fantasía, apuntó lejos, muy lejos,
llegando hasta el infinito en su caminar ligero.
No hubo límites estrechos.
¡Cuán extenso era el sendero hacia delante!.

Soñé …
Uno y mil colores
de los que pintan las flores de tus hermosos jardines,
parques, plazas y glorietas.
Esparciendo su perfume por doquier.
Alegrando alma y sentidos al contemplar su belleza.
Al aspirar sus olores.

Y por último soñé …
con el blanco de tu Paz.
Paz entre tus habitantes:
cristianos y musulmanes,
indios, judíos y los tristes emigrantes.
Manos unidas. Todos unidos
caminando hacia delante y luchando con afán
para hacerte grande. ¡Grande!
Camino de la Historia.
Camino de la Gloria.

¡Qué bello sueño mi sueño de colores!
Colores en tu cielo.
Colores en tu sol.
Colores en tu mar.
Colores en tu flor.
Y blancos en tu Paz.

Sueño fue… no realidad.
Y al despertar comprobé
que fue sólo una ilusión engañosa
de mi mente… Nada más.

Aún me queda una esperanza.
Aún me queda un sueño más:
Que uniendo nuestros esfuerzos,
nuestro trabajo y afán,
luchemos por nuestra tierra,
por su paz y bienestar,
por sus fueros merecidos.
Por su libertad.
Y entre todos lograremos
que, en un futuro dichoso,
mi sueño bello y quimérico
se convierta en realidad.

© Carmen Carrasco Ramos


Segundo Premio de Poesía "Don Pedro de Estopiñán", Casa Regional de Melilla, 2005
Publicado en el poemario "Diez años de Poesía". Casa de Melilla en Valencia. 1996-2005

Si te interesa mi obra, escríbeme a carmen@carmencarrasco.es • Sígueme en: Mi canal de youtube youtube
InicioCA multimedia