Poemas de Carmen Carrasco

Carmen Carrasco, Primer Premio en el
Certamen Poético 2014 de “Amigos de la Poesía”

En la ciudad de Valencia, la Agrupación Literaria “Amigos de la Poesía”, decana en España, con una existencia de sesenta y cinco años, ha otorgado a Carmen Carrasco, socia de la misma, el Primer Premio de Poesía en el Certamen Poético 2014.

Carmen, que recibió el premio de manos de la Reina de la Poesía de dicha Agrupación, agradeció al jurado el haberle concedido dicho galardón y recitó el poema premiado ante el numeroso público asistente, siendo muy felicitada al finalizar.

POEMA PREMIADO

CREPUSCULAR

Voy caminando hacia el punto donde se pone el sol.
Ligera de equipaje, de desengaños plena.
Atrás quedaron mis ilusiones forjadas
en la fragua de unos años ingenuos.
Fantasías hilvanadas con hilos de esperanza.
Idílicos amores que lunas, semiocultas
entre gasas nocturnas, alumbraban discretas
sobre el cálido arrullo de palmeras altivas
y aromas emanados por jazmines,
luceros esparcidos por mi viejo jardín.
Como jirones, a cada paso van quedando
mis perdidos sueños enredados
entre las espinosas zarzas de un sendero
que inexorable va conduciendo hacia el final.
Tan sólo me acompaña en mi camino
el ojo inmenso de la noche, con su torva mirada,
y mis silentes pensamientos cargados de nostalgias
por el tiempo vivido que voy dejando atrás.
No hay flores que alegren la vereda
ni un ave canora lanza al viento sus trinos.
Y mi ángel, con sus alas ya rotas,
quedó perdido y olvidado tras de mí.
Las manos negras de un viento frío
azotan mi rostro al caminar.

Toda yo, a través de los años, me he sentido
azotada por un dios caprichoso
que escribió con renglones torcidos,
 en el libro de mi vida, mi destino.
Grito en el vacío para no oír mis pensamientos
y espantar con mi voz los fantasmas del pasado
que insistentes quieren acompañarme
en este tramo final, horizonte perdido
hacia el ocaso que se acerca.
Pero tan sólo el silencio me responde.
No hay voces amigas donde voy.
Ni una cálida mano tendida
que me ayude la meta alcanzar. Sólo la nada.
La pendiente se va haciendo mayor a cada paso
y el sendero, angosto por momentos,
se acerca implacable a su final.
Voy flotando entre brumas, sin nada apenas.
Los talentos que en un pasado tuve los fui perdiendo
 a cada paso incierto que en mi vida daba,
como un collar pierde sus perlas al romperse.
Y al ver caer la última hoja de mi calendario,
sólo puedo enseñar al Ser Supremo que me aguarda
unas manos tendidas sosteniendo una rosa,
de la que sólo han  quedado las espinas,
y un viejo poema, roto y olvidado,
… con la historia vacía de mi vida.

© 2014 Carmen Carrasco. Todos los derechos reservados

Si te interesa mi obra, escríbeme a carmen@carmencarrasco.es • Sígueme en: Mi canal de youtube youtube
InicioCA multimedia